Sistemas de iluminación empleados habitualmente en viviendas

05

Oct

Sistemas de iluminación empleados habitualmente en viviendas

En una vivienda nos encontramos distintos tipos de lámparas, con frecuencia con un uso inadecuado al lugar que se pretende iluminar. No todas las bombillas tienen la misma eficiencia energética y no todos los sistemas de iluminación sirven para todas las estancias.

Ejemplos de bombillas

Por ejemplo, las bombillas que se están encendiendo y apagando constantemente en el garaje asi como en un baño, durante breves intervalos de tiempo, no podrán ser las mismas de iluminen un dormitorio durante largas horas por la tarde. De ser las mismas, estaríamos tirando el dinero en facturas energéticas, y nunca conseguiríamos obtener un mínimo de ahorro de energía en casa. Tienes muchos trucos y consejos sobre el tema de bombillas en aparejadorencoruna.com.

Realicemos unos breves comentarios sobre las características de las lámparas más habituales en casa; las lámparas de incandescencia, las fluorescentes y las halógenas.

iluminacion-alogenaLas lámparas de incandescencia son las que llevas utilizando toda la vida para iluminar tu hogar. Constan de una bombilla en cuyo interior hay un filamento en espiral que, al ser recorrido por la electricidad, se pone incandescente y produce luz. Tiene una potencia que suele alcanzar los 120 vatios. Y sinceramente, es la bombilla con peor eficiencia energética que existe. Porque un 70% de su rendimiento se desperdicia en forma de calor. Prueba a tocar una de estas bombillas en funcionamiento y verás cómo te quemas. Pues ese calor desprendido es energía desperdiciada.

Las lámparas fluorescentes, por su parte, constan de estilizados tubos de vidrio en cuyo interior llevan un gas inerte, como el argón. Su iluminación se produce cuando ese gas se calienta y emite radiación ultravioleta. De hecho, la explosión lumínica que observamos cuando se enciende esta lámpara es la manifestación física de la luz ultravioleta, invisible de por sí al ojo humano.

Y finalmente las lámparas halógenas son las que proporcionan el espectro de iluminación más cercano a la luz natural del día. Esto es algo que siempre se ha perseguido, porque es la luz que más beneficia a nuestro organismo y más productivos nos hace.

Pues bien, una lámpara halógena ilumina en un tono blanco, que permite distinguir los objetos en sus colores reales, como si los estuviera iluminando la luz del sol. Se distingue de las fluorescentes y las de incandescencia en que su ciclo de vida es largo y no se van oscureciendo con el paso del tiempo. Tienen un precio sensiblemente superior, pero compensa su adquisición porque necesita muy poca potencia para funcionar y su ahorro energético los vas a notar en las facturas de la luz.

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